Autores: Harvy Vivas Pacheco , Carolina Quimbayo , Valery Andrea Medina

“Cali es ‘buen ejemplo’ de un modelo que promueve segregación residencial y fragmentación de la ciudad”: Harvy Vivas

Una investigación desarrollada por un grupo de profesores e investigadores de la capital del
Valle encontró que la estructura urbana de la ciudad de Cali afecta las posibilidades para el
aprovechamiento de las oportunidades de empleo y el acceso a los equipamientos básicos
que ofrece la ciudad.
La organización de zonas al interior de una ciudad determinan los precios de las viviendas
según su ubicación. Así un ciudadano, según sus ingresos, quizá pueda permitirse vivir más
cerca de su lugar de trabajo, encontrar una mayor oferta cultural o, incluso, acceder a
servicios básicos de manera más sencilla.
La ciudad de Cali cuenta con una estructura urbana donde los precios de las viviendas son
más elevados en zonas con mejor acceso a las centralidad de empleo o zonas con mayor
accesibilidad a servicios básicos, y a la vez, tiene elevada segregación residencial, es decir,
la distribución de grupos poblacionales en el territorio es desigual.
Así lo afirma un estudio realizado por docentes e investigadores de la Universidad del Valle,
en el marco del proyecto ‘Las ciudades como escenarios para la inclusión social’, el cual
hace parte de un macroproyecto llamado ‘Inclusión productiva y social: programas y políticas para la promoción de una economía formal – Alianza EFI’, financiado por el
programa gubernamental ‘Colombia Científica’.
Una de las preguntas que motiva este estudio es conocer más sobre cómo la composición
social de los barrios incide en el comportamiento de los precios, y cómo a su vez esto
genera un efecto de retroalimentación para reproducir condiciones de vulnerabilidad en la
población.

 

La estructura de la ciudad de Cali y la segregación residencial

La ciudad de Cali se podría caracterizar como una de las ciudades de Colombia con mayor
composición de población afrodescendiente, así lo afirma Harvy Vivas Pacheco, profesor
titular del Departamento de Economía en la Universidad del Valle, y uno de los
investigadores que encabeza este proyecto, quien agrega que, de acuerdo con el censo de
población y vivienda de 2005 y con la variable de autopercepción y de autorreconocimiento
étnico, Cali “concentraba alrededor de 26.22% de la población total como población
afrodescendiente. Aunque en el censo del 2018 este porcentaje es más bajo, cosa que está
en discusión, la ciudad sigue concentrando una alta proporción de población afro”.
Este significativo porcentaje de población afrodescendiente es el resultado de procesos
históricos de ocupación sobre el territorio y de la aceleración de procesos migratorios
provenientes del pacífico chocoano y del pacífico caucano. El estudio identificó que esta
población se concentra en determinadas zonas de la capital del Valle, donde los precios del
suelo y vivienda son más económicos, están más alejados de las centralidades de empleo y
presentan dificultades de accesibilidad a equipamientos básicos de la ciudad.
“La población afrodescendiente de la ciudad de Cali es precisamente la que se localiza en la
zona oriente de la ciudad y gracias a la política de vivienda de los últimos años, se ha
configurado en esa zona una especie de gueto de población vulnerable en asentamientos
informales”, expone el profesor Vivas.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores levantaron bases de datos para
caracterizar a los ciudadanos. Se valieron de información obtenida del Ministerio de Trabajo,
el Sisben y el POT local (Plan de Ordenamiento Territorial), e incluyeron información de las
comunas de la ciudad. Fue un proceso de integración de bases de datos, antecedentes e
información de la ciudad, asentada en una juiciosa fundamentación conceptual. Todo esto
facilitó la entrada para estudiar lo que se encuentra en el artículo académico “Precios del
suelo y accesibilidad a las centralidades de empleo en Cali: análisis exploratorio con
información 2015-2017”
.

¿Qué pasa con las políticas de vivienda?

“Encontramos una relación entre vulnerabilidad, color de piel y por supuesto, la forma en
cómo las políticas de vivienda o las mismas políticas urbanas promueven la segregación en
el interior de las ciudades”, afirma Harvy Vivas.
En general, las ciudades de América Latina no obedecen a patrones de planificación urbana
que articulen los usos del suelo con la accesibilidad y con algunos propósitos de integración
social, “estamos muy alejados de ese tipo de modelos ideales (…) Por el contrario, las
políticas de vivienda nuestras, promueven una mayor segregación, el mejor ejemplo son
muchos de los proyectos de vivienda de interés social y de vivienda gratuita, que en la
ciudad de Cali se han orientado precisamente hacia las zonas más alejadas de la ciudad y
sobretodo cerca a zonas de alta vulnerabilidad ambiental”, enfatiza Harvy Vivas.
Por ejemplo, en el municipio de Candelaria, a pocos kilómetros de Cali, “es donde se están
localizando la mayoría de viviendas de interés social. Es decir, se promueve un modelo de
ocupación del territorio segregado donde no hay una política claramente orientada a
fomentar una mayor integración social, que es una discusión en el campo de la política
económica que ha enfrentado Bogotá, Sao Paulo y las grandes ciudades en el mundo, y es
cómo lograr sopesar una política de integración social con los usos del suelo.”
Los investigadores plantearon diferentes estrategias para tratar de aproximarse a ese
modelo de ocupación del suelo de Cali reflejado en el comportamiento de los precios. Para
hacerlo tuvieron en cuenta un conjunto de variables sociodemográficas que condensaron la
información sobre el entorno social y económico de cada uno de los barrios, incluyendo
información de la estructura urbana, como las zonas de actividad y la presencia de
centralidades, a partir de lo estructurado en el POT (Plan de Ordenamiento Territorial).

Fragmentación de la ciudad

Como consecuencia de esta organización al interior de Cali se desprenden varias
problemáticas. Según el artículo académico publicado, se afecta de manera negativa el
aprovechamiento de oportunidades de empleo y el acceso a los equipamientos básicos que
ofrece la ciudad, lo que sostiene la segregación y la falta de inclusión social y productiva.
Por otro lado, las deficiencias en los sistemas de transporte masivo agravan esta situación,
ya que dificulta la accesibilidad a los centros de empleo desde las zonas de mayor
vulnerabilidad. Diversos estudios muestran que las bajas frecuencias de buses y los
elevados tiempos de trasbordo afectan en gran medida a las zonas de mayor pobreza “Esto
implica que las brechas de accesibilidad a los centros de empleo, por medio del sistema de
transporte masivo, refuerzan la iniquidad en la ciudad.” afirma el investigador Vivas.
Por estas razones, se requiere un tratamiento integral de las políticas de usos del suelo, así
como de los planes y diseños de la ciudad. De esta manera, se lograría una organización
más justa y equitativa.

¿Cuáles son los siguientes pasos del proyecto?

El equipo de trabajo está realizando algunos ejercicios que buscan evaluar los impactos que
se desprenden de la informalidad de los asentamientos urbanos y del comportamiento de
los precios del suelo.
“En este momento estamos trabajando precisamente en eso. Porque en Cali no solo existen
asentamientos informales ligados a la población afrodescendiente, sino que existe una
fuerte composición de asentamientos informales sobre todo en zona de ladera, donde
prevalece población mestiza, pero que tiene condiciones de vulnerabilidad bastante críticas
y que son casi ciudades dentro de la ciudad, como emplazamientos ubicados de manera
muy distantes de las centralidades de empleo y de los equipamientos urbanos.” puntualiza
el investigador.

Sobre Alianza EFI

Este artículo hace parte del equipo de comunicación y divulgación científica del proyecto
‘Inclusión productiva y social: programas y políticas para la promoción de una economía
formal – Alianza EFI’
, el cual busca diagnosticar, examinar e intervenir factores y barreras
que afectan la inclusión social y productiva de los agentes económicos
Las instituciones y organizaciones que hacen parte de la Alianza EFI son: Universidad del
Rosario, Universidad de Antioquia, Universidad del Valle, Universidad del Quindío,
Universidad Autónoma Latinoamericana, Corporación Universitaria Minuto de Dios
UNIMINUTO, Universidad de Ibagué, University of Oxford, Universitá Degli Studi Di
Milano-Bicocca, Paris School of Economics, University of Pennsylvania, University of Illinois
at Chicago, Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, Asocajas, Asobancaria,
Camacol, Fundación Avina, Fundación Capital y la Asociación de Mujeres
Afrodescendientes del Norte del Cauca ASOM.
Para conocer más sobre la Alianza EFI visíte la página web: www.alianzaefi.com